Calendario adaptable a agendas reales
Lunes, paseo urbano temprano; martes, respiración entre árboles en un parque cercano; miércoles, descanso; jueves, amanecer breve; viernes, termas o baño caliente en casa con música tranquila si no hay manantial cercano; sábado, bosque compartido con alguien querido; domingo, día libre y estiramientos suaves. Ajusta orden, añade o quita minutos, y honra imprevistos. Lo importante es sostener una intención tierna que acompaña, no imponer una lista que agobia.